La inteligencia artificial parece una tecnología completamente digital. Sin embargo, detrás de cada modelo existen centros de datos, redes eléctricas e infraestructuras de telecomunicaciones que permiten procesar, alimentar y transportar volúmenes crecientes de información.
Yago Barandiaran, experto en inteligencia artificial de DOMINION, analiza las infraestructuras físicas que determinarán el desarrollo de esta tecnología.
Centros de datos: la infraestructura física de la IA
El desarrollo de modelos cada vez más complejos está acelerando la necesidad de ampliar la capacidad de procesamiento y almacenamiento. Por eso, los centros de datos se han convertido en una infraestructura crítica para el crecimiento de la inteligencia artificial.
El reto no consiste únicamente en construir más instalaciones. También será necesario desarrollar centros de datos eficientes, resilientes y preparados para responder a unas exigencias tecnológicas que evolucionan rápidamente.
Su diseño y operación deberán abordar de manera conjunta la disponibilidad energética, la refrigeración, la conectividad, la seguridad y la capacidad de crecimiento, sin perder de vista la reducción de su impacto ambiental.
Energía: generar más no será suficiente
La expansión de la IA está incrementando la demanda eléctrica y añade presión a unos sistemas energéticos que ya afrontan la electrificación de la industria, la movilidad y otros sectores de la economía.
La respuesta no pasa únicamente por generar más energía. También será necesario modernizar las redes eléctricas, ampliar su capacidad e integrar generación renovable y soluciones de almacenamiento que permitan gestionar mejor la oferta y la demanda.
Los centros de datos necesitan un suministro estable y continuo. Su crecimiento deberá avanzar, por tanto, de la mano de unas redes más flexibles, inteligentes y resilientes.
Conectividad para mover cada vez más datos
Además de energía, la IA requiere una infraestructura de conectividad capaz de acercar la capacidad de computación allí donde se necesita y mover grandes volúmenes de datos de forma rápida y eficiente.
Esto exigirá combinar redes de fibra óptica de gran capacidad, que conecten los diferentes centros de datos, con el refuerzo de la distribución mediante fibra, 5G y conectividad satelital.
La velocidad de procesamiento es fundamental, pero también lo es la capacidad de transportar la información con seguridad, estabilidad y la menor latencia posible.
odelo y, sin duda, tendrá un papel relevante en el desarrollo de Dominion durante los próximos años.
Desde el punto de vista del inversor, el reto está en discernir dónde se concentrarán las mejores oportunidades de inversión de entre todos los intervinientes en la cadena de valor para la creación de esta infraestructura física.

Yago Barandiaran
| Risk, Compliance, IA and Sustainability Director
Tres infraestructuras, un mismo desafío
Computación, energía y conectividad no son retos independientes. Forman parte de un mismo sistema y deberán evolucionar de manera coordinada para evitar que las limitaciones de una infraestructura frenen el crecimiento del conjunto.
La carrera de la inteligencia artificial no se decidirá únicamente en el terreno del software. También dependerá de nuestra capacidad para construir las infraestructuras que permitan convertir todo su potencial en aplicaciones reales, escalables y sostenibles.
Por Yago Barandiaran, Risk, Compliance & Sustainability Director de DOMINION y experto en inteligencia artificial.Contenido adaptado del artículo publicado originalmente en Estrategias de Inversión.
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